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La Coctelera

LA ENSEÑANZA EN LA EDUCACIÓN VIAL.

Educación Vial.

 

Entendemos por Educación Vial: "Toda acción educativa encaminada al desarrollo de conocimientos, hábitos y actitudes que mejoran el comportamiento como conductor, peatón o viajero, con el fin último de reducir la tasa de accidentabilidad".

La Educación Vial es un proceso continuo que abarca a todas las edades. Sus objetivos específicos variarán en función de las características de cada edad y los diferentes contextos ambientales. Cuando la educación comienza temprano la mejora de hábitos y conductas se consigue de forma más fácil, además de hacer innecesaria la formación en edades más avanzadas, en las que la presión social hace que algunas conductas sean más resistentes al cambio.

 

La Sociedad y la Educación Vial.

 

La  Educación Vial en su conjunto es una tarea de todos. No sólo debemos preocuparnos de la Educación Vial a través de las diversas instituciones sociales básicas: la familia, la escuela, el Estado, la Iglesia, los medios de comunicación, y diversas instituciones públicas y privada, sino también en todas las situaciones convivenciales sin olvidarnos que el tráfico está presente en todo momento en nuestras vidas tanto de peatón, como de conductor, y de usuario de transporte y viajero.

La educación implica un aprendizaje. Hay que saber y comportarse bien. Esto es lo que se pretende en nuestra enseñanza. Hasta que no se alcanza esto no hay verdadero aprendizaje, todos lo demás son factores que facilitan, predisponen y pueden contribuir en mayor o menor grado al éxito. Hasta que los nuevos conocimientos se convierten en algo habitual, superando la momentánea memoria de algo que pronto se olvida o en un comportamiento simulado ante el profesor de la escuela o el examinador, hasta que no se han hecho algo suyo, espontáneo, connatural, no se logra el objetivo de la educación.

La Educación Vial no debe entenderse únicamente como el mero aprendizaje de un repertorio de normas y señales de circulación ni de un catálogo de reglas de cortesía y urbanidad. La Educación Vial debe ser algo más. Debe ir encaminada, además, a la enseñanza y el aprendizaje y adquisición de unos hábitos de comportamiento que modifiquen y centren actitudes frente al hecho del tráfico como fenómeno social y de riesgo y a mantener con los demás usuarios unas relaciones de convivencia ordenada, solidaria, responsable y de respeto mutuo acordes con la sociedad en que vivimos.

La Educación Vial debe ir dirigida, en principio, a todos los ciudadanos, pero en primer lugar, como destinatarios de la Educación están los niños, lo que lleva a distinguir entre Educación Vial Infantil y Educación Vial Escolar, según la edad de los niños. La primera comprendería a los niños de hasta 5 años y la segunda a los niños de 6 a los 18 años.

Desde el punto de vista de exposición de riesgo, los roles o papeles dominantes que los niños tienen en la circulación como usuarios de la vía y que deben ser tenidos en cuenta a la hora de impartir la educación son, por grupos de edad, los siguientes:

Hasta los 4 años, como peatón y pasajero.

De 5 a 14 años, como peatón, ciclista y pasajero.

De 15 a 18, como conductor de bicicletas, ciclomotores y motocicletas de pequeña cilindrada y como pasajero.

 

Agentes Educadores Sociales.

De los agentes educadores, algunos lo son constitutivamente como los padres, profesores y el sistema educativo en general. Además hay que contar con instituciones a las que necesariamente pertenecemos.

La tarea de los padres es imprescindible para el logro de los fines educativos. En primer lugar, como educadores de base creando hábitos y actitudes. En segundo lugar, actuando como motivadores del comportamiento de sus hijos en base a su propio comportamiento vial correcto y adecuado, pues no hay que olvidar que los padres son modelo de comportamiento para sus hijos y éstos aprenden y hacen lo que ven. Si los padres cumplen y respetan las normas y señales de circulación, los hijos tendrán una buena base sobre que apoyarse. Por el contrario, un mal ejemplo, un comportamiento no acorde con dichas normas y señales, conllevará una conducta, un hábito, difícil de modificar. En tercer lugar, apoyando la acción educativa que en el colegio, en la escuela, llevan a cabo los maestros.

Como colaboradores del profesorado encargado de impartir la educación vial, no hay que olvidar a las Policías Locales. En primer lugar, con ocasión de vigilar y velar por la seguridad de los niños a la entrada y salida de los Centros Escolares. En segundo lugar, apoyando la tarea de los profesores en los colegios o impartiendo clases en los Parques Infantiles de Tráfico. En tercer lugar en la calle, donde la Policía está en permanente contacto con el ciudadano. La calle puede ser considerada como un lugar de formación, aprendizaje, puesta en práctica y reciclaje permanente de los conocimientos en materia de educación vial, el lugar idóneo donde la Policía Local, ejerciendo sus funciones de vigilancia, prevención y corrección de comportamientos inadecuados, puede desempeñar una extraordinaria labor en beneficio de la seguridad vial.

Y por último, es necesario contar con los recursos didácticos necesarios, lo que exige un gran esfuerzo de medios económicos, materiales y personales. Si se está de acuerdo en que los maestros deben enseñar en la escuela las normas esenciales de comportamiento vial, también hay que reconocer y estar de acuerdo en que es necesario facilitarles la tarea poniendo a su alcance programas, medios y recursos didácticos adecuados.

La Dirección General de Tráfico, desde su creación, es consciente de ello y así lo demuestra la publicación de diverso material escrito y audiovisual dedicado a los niños, la creación de diversas Unidades Móviles de Parques Infantiles de Tráfico, la colaboración con los Ayuntamientos en la financiación de la construcción de Parques Infantiles de Tráfico fijos, el suministro de material didáctico a dichos Parques.

De todos modos, es necesario tener presente que la vida en sociedad ni se facilita, ni siquiera se hace posible, por un conocimiento de las leyes que la rigen. Lo que hace posible la vida en sociedad es el sentido cívico y la moral social de la mayoría de los individuos, cualidades que se adquieren con la educación que, iniciada en la infancia en el seno de la familia, continúa en la Escuela, en la enseñanza media y a través de la influencia de los grupos sociales, profesionales o de otra naturaleza.

Así pues, del mismo modo que el comportamiento en el tráfico es indisociable de las relaciones sociales, la educación vial debe quedar integrada en la educación general. Y para seguir el ritmo de constante evolución de las condiciones de la circulación, la educación vial debe ser permanente.

 

FHR.

http://www.personal.able.es/fhuesca/index.html

http://www.testvial.com/

 

 

LA FORMACIÓN DE LOS CONDUCTORES.

El ser humano es, según definición vigente desde los clásicos, un animal social, que necesariamente debe vivir con otros en el seno de una comunidad organizada. Y para convivir en un grupo es imprescindible que existan unas normas de conducta, aceptadas y compartidas por todos, que garanticen la correcta y pacífica relación entre unos y otros. Esas normas son las buenas maneras, la cortesía, el saber estar.

Todos tenemos el derecho a la libre circulación por las vías públicas. Pero como el ejercicio de ese derecho por cada ciudadano ha de ser compatible con el de los demás, el Estado, tiene que establecer las normas necesarias con el fin de que, sin merma del derecho a la libre circulación, su ejercicio resulte ordenado y armónico, pues las libertades de cada uno terminan allí donde comienzan las de los demás.

Para ejercer el derecho a circular por las vías públicas conduciendo vehículos automóviles el Estado exigen el Permiso de Conducción, autorización administrativa que se otorga a aquellas personas que previas las correspondientes pruebas, han demostrado reunir los requisitos y aptitudes necesarias para ello.

La aptitud para conducir, es fruto de un aprendizaje, es decir, de un proceso complejo que abarca un período de tiempo relativamente largo.
Si bien la formación de conductores se suele situar en el momento en que el aspirante al Permiso de Conducción entra en una autoescuela, el individuo, a lo largo de su vida entra en contacto con la circulación a una edad muy temprana, y cuando ingresa en una escuela de conductores cuenta ya con un gran número de experiencias derivadas de la observación del comportamiento de los demás, y algunos tienen alguna experiencia propia como conductores.
Por otra parte, la formación vial tampoco termina con la obtención del correspondiente permiso. El conductor, habiendo adquirido unas bases mínimas para poder integrarse en la circulación, adquirirá una parte importante de sus patrones de comportamiento en el contacto con la experiencia real.

La responsabilidad de la formación de los conductores, por lo tanto, trasciende el ámbito de la escuela de conducción, lo cual supone una necesidad de coherencia entre los diferentes estamentos implicados.

La Educación Vial se hace necesaria, como eje de conexión entre los componentes fundamentales y el medio-entorno del usuario.
La Educación Vial es un proceso continuo que abarca todas las edades. Es una tarea de todos, el hombre está inmerso en núcleos concéntricos (familia, ciudad, región, sociedad). La Educación Vial debe cubrir todos estos núcleos, empezando por la familia y concluyendo en la sociedad. Esto supone que las necesidades y situaciones, por su amplitud, sean muy heterogéneas y, por tanto, el ámbito educativo institucional (la escuela) no es suficiente por lo que se hace necesario aprovechar todas las situaciones vitales que permitan comunicar, informar, y por tanto educar: niños, adolescentes, adultos y mayores.

A la reflexión a la cual me gustaría llegar, es sobre lo urgente que es, que todos afinemos mucho nuestras actitudes, nos autoconvenzamos del respeto que merecen los demás y valoremos el significado de la temeridad, el riesgo y la imprudencia porque estamos hablando de la vida propia y de la ajena y, por lo tanto, debemos medir el daño que podemos causar a los demás.
La prudencia y previsión al volante son prueba clara de madurez y sabiduría; la temeridad e irreflexión son prueba clara de inmadurez, necedad y descontrol.

Con este BLOG me propongo, poner una pequeña piedra sobre el muro, que entre todos tenemos que ir levantando, para evitar el derrame de sangre que cada año se produce en nuestras carreteras, a consecuencia de los accidentes de tráfico. Con ese muro que podemos ir construyendo se podrá evitar los accidentes de circulación y quizás lograr el exacto cumplimiento del Código, pero el muro ha de ir más allá, tiene que llegar hasta conseguir una auténtica educación social y moral que contribuya a dar calidad a la vida colectiva y que facilite, en su ámbito, la formación de personalidades maduras, que ha de redundar, sin duda, en breve plazo, en una efectiva seguridad vial para todos los ciudadanos usuarios de las vías públicas.

Gracias a todos aquellos que ponen su piedra sobre el muro de la Seguridad Vial.

FHR

http://www.testvial.com

Presentación del Blog sobre Seguridad Vial.

Hola!! Bienvenido a este BLOG, sobre temas referidos a la Seguridad Vial.

Con los diferentes temas que se tratarán en él, Vd. puede comprobar  sus conocimientos sobre la Seguridad Vial.

Para ello le propongo un juego. Conteste a las preguntas de los diferentes ejercicios, contraste sus respuestas con las soluciones y comprobará así si está al día en los principales aspectos de la Seguridad Vial o si necesita "repasar" cuestiones fundamentales para conducir seguro.

También este BLOG tiene el propósito de ayudar a los aspirantes al permiso de conducir a entender más fácilmente el código de la Circulación y superar, sin problemas, la prueba teórica a que han de enfrentarse.

Tanto a los conductores como a los aspirantes a conductores, pongo a su disposición diferentes ejercicios.

Con estos ejercicios quiero ayudarle en todo lo que pueda, pero Vd. tiene que poner también un granito de arena, se constante y no se desanime ante la primera dificultad. "ÁNIMO", mi objetivo es que aprenda Seguridad Vial para que después Vd. pueda enseñarla a otras personas.

Espero que le guste. FELIZ VISITA.

Francisco Huesca Román

Zaragoza, a 23 de Febrero de 2007

http://www.testvial.com